miércoles, 16 de mayo de 2018

Nazgul logo no editado

A principios de la década del 2000, tras grabar Awaiting the battle ravens, por cierto, un disco del que hablaré en su momento. Decidimos dar un cambio a la banda y comenzamos a trabajar en nuevas canciones. Thorgul y yo nos encerramos en un local de ensayos situado en la plaza de Oporto (Madrid), y sacamos no menos de cuatro temas de un pagan black metal muy puro y fiel a la escuela de las bandas polacas de principios de los 90. Posiblemente el material mas puro que habíamos sacado hasta la fecha. 

Comenzamos a diseñar ideas para portadas y por supuesto un nuevo logo que creamos basándonos en una idea original de Grendel. El resultado fue el que adjunto mas abajó. Un logo que nunca llego a ser usado al no grabarse finalmente los temas que teníamos preparados por la repentina marcha de Thorgul del grupo. 

En el diseño se combinaba el nombre del grupo sobre una estela, o rueda solar propia del mundo indoeuropeo ibérico.. encontrada en Cantabria y algunas zonas de Galicia o Castilla, como el techo de la iglesia románica de Castrecias (Burgos). A los extremos del mismo dos espadas visigodas o de la época de las invasiones germánicas a occidente durante el siglo V. 

La temática ideada para el trabajo, se centraba más en el paganismo medieval o tardo antiguo, justo coincidiendo con la llegada de los bárbaros a Hispania, y la supervivencia de los rituales paganos de origen céltico y greco romano fusionados con gran parte de las tradiciones germánicas que trajeron vandalos, suevos y godos a España.


domingo, 6 de mayo de 2018

Un paseo por los viejos bosques de la casa de campo

Desde que tengo uso de razón recuerdo caminar por estos bosques en la impopular casa de campo de Madrid. Y digo bien, "impopular", ya que durante los años 80 fue una zona poco frecuentada por la gente, de la que se escuchaban historias realmente macabras relacionadas con reuniones de sectas  durante las noches. Probablemente leyendas urbanas mas que realidades, fruto del desconocimiento que la gran mayoría de ciudadanos tenían sobre un espacio poco frecuentado mas allá de las zonas de ocio (merenderos, teleférico y parque zoológico). 

En aquellos años la casa de campo era muy diferente a como es hoy. Gran parte del gigantesco parque estaba asfaltado y los coches podían entrar hasta zonas realmente recónditas y escondidas. Algo que afortunadamente hoy no sucede. En los años 90 la cosa cambio y el parque solitario se convertía al anochecer en al mayor prostibulo de Madrid. Esto significaba indirectamente gamberros, chusma, ajustes de cuentas, mafias del este de Europa, algún que otro tiroteo, y en lineas generales un ambiente muy podrido y poco recomendable

Fueron esos años en los que la gente de Nazgul y Wolfilas solíamos ir a pasar las noches en el bosque cansados de las discotecas heavys de Madrid. A mediados, finales de los años 90, quedábamos en la plaza de Callao de Madrid y de ahí bajábamos hasta un pub heavy que muchos conocerán, el Afterdark. Después de madrugada nos metíamos en los coches y tirábamos para casa de campo en busca de algo mas de tranquilidad. Allí teníamos ya un lugar en una zona del bosque cercano al cerro Garavita donde pasar la noche hasta la madrugada bebiendo cerveza y escuchando black metal con los maleteros de los coches abiertos. Rara vez nos encontrábamos con nadie por allí, y a decir verdad nunca tuvimos el mas mínimo incidente.

Desde entonces, y como ya he dicho, la casa de campo es un lugar al que suelo ir mucho en busca de calma y tranquilidad. Algo que se agradece cuando eres de una ciudad como Madrid. Nunca he dejado de pasear por sus campos y sus zonas arboladas. Precisamente el otro día me acerque después de unos cuantos meses sin hacerlo, y pude comprobar de primera mano como el verdor de la primavera se va abriendo paso poco a poco por todos sus campos y valles. El bosque ha sido desde siempre un lugar en el que he encontrado calma, tranquilidad y una dosis importante de misticismo que me ha inspirado para muchas de las letras de Nazgul