Es posiblemente una de las preguntas que más me hacen mis amigos, o gente conocida. Sea ¿Por qué no retomas los proyectos de Nazgul o de Uruk Hai?. Una cuestión que se repite constantemente en muchas de las conversaciones informales que tengo. Y no voy a negar que en alguna que otra ocasión, yo mismo, o Thorgul, nos hemos llegado a plantear retomar nuestros proyectos aportando ideas nuevas.
Realmente, y supongo que de forma inevitable al haber sido "músicos" en el pasado, la idea es recurrente en nuestras propias cabezas, y ciertamente nos tienta.. No lo voy a negar. Ahora bien, la cuestión a mi modo de ver, y siendo honestos, no es tanto: ¿Por qué no retomamos nuestros proyectos?. La pregunta real debería de ser; ¿Para que?.
Quiero decir.. Yo tengo 52 años en la actualidad, nací en 1974, desarrollé mi "carrera musical" a finales de los 80 y la primera mitad de los años 90. Estamos en el 2026 (camino del 2027). Han pasado casi 30 años desde que editamos la primera demo de Nazgul. En 20 años habrá transcurrido medio siglo. El mundo en el que nosotros creamos y dimos forma a nuestro trabajo, ha cambiado, no existe. La sociedad es diferente, las formas de hacer música son distintas, la escena es diferente, la gente y el publico entiende todo el black metal de forma inusual con respecto a mi mentalidad en muchos aspectos.
Pero es más.. Nosotros mismos somos distintos. Yo no soy la misma persona que era con 19 años. He evolucionado mentalmente, he adquirido más conocimiento, y tengo formas de entender el mundo distintas. No soy el "Defernos" de mis 20 años. No tengo ni la misma energía, ni el mismo hambre por comerme el mundo y luchar por la escena o causas perdidas que tenía en mi adolescencia. Una escena, por otro lado, extremadamente saturada de música y alternativas musicales. Hoy el Black Metal se ha transformado más en un producto de entretenimiento, que en una elite aristocrática de música para unos pocos. Lo he dicho en varias ocasiones, el Black Metal no puede gustar a todo el mundo, nunca se ideó con esa lógica. El Black metal era "elite", no un producto de consumo en festivales de metal, Spotify etc etc.
El mundo que yo conocí ha muerto, es solo un recuerdo arqueológico en la historia cultural de la música underground de los años 90. No va a regresar, porque fue fruto de su tiempo y de su contexto histórico y social. Pero más allá de todo lo expuesto.. ¿Qué sentido tiene regresar a hacer música en una escena saturada?. Como músico no puedo aportar nada que no aportara ya en los 90 o primera mitad del 2000. Si Nazgul o Uruk regresaran, sería un regreso artificial, un regreso de "plástico", un producto destinado más a satisfacer nuestra vanidad y ego de internet que a aportar algo real e interesante a la escena del año 2026.
Cosa distinta sería que el concepto cultural, ideológico y artístico desarrollado por Nazgul y Uruk Hai, tuviera una repercusión en las gentes de hoy, adoptando todo lo creado a modo de inspiración para desarrollar a su vez estilos adaptados a los nuevos tiempos basados en lo ya creado por nosotros en el pasado. Eso si lo entendería, sangre fresca, gente joven, ideas nuevas inspiradas en un mundo cultural que ya fue creado y que dimos vida en el pasado. En parte ya se vivió algo similar cuando a inicios del 2000 se puso de moda en España el concepto "celtiberian black metal". Algo creado por Nazgul a finales de los 90, que llegó a tener una escena hispánica "importante" y que tomó la cultura nativa de la edad del hierro, como punto de partida para desarrollar un mundo artístico. Eso si lo entendería.. O profundizar en las leyendas medievales y renacentistas tradicionales de Hispania. Oscuras, macabras, aristocráticas e incluso imperialistas desde un punto de vista oscuro y folklorico a modo de "orgullo macabro patrio". Eso si lo entendería.. Pero esa tarea ya no nos corresponde a nosotros, sino a aquellos que tomen nuestro testigo y lo sigan desarrollando.
Nuestro tiempo pasó, ahora le toca a otra gente crear y "luchar" por los últimos cimientos de una escena, que intenta sobrevivir contra la modernidad, defendiendo valores trasnochados y descontextualizados. A día de hoy el black metal representa al Quijote cervantino, cabalgando contra molinos de viento en defensa de un modo de vida en el que ya nadie cree, ni siquiera los caballeros armados contemporáneos a su época. Por eso el Quijote era un loco, un defensor de causas perdidas, un caballero viejo al que el tiempo había devorado. Un elemento nostálgico del viejo mundo frente a la modernidad de su generación.
Si regresáramos a hacer música, no seríamos honestos con nosotros mismos. Y se que mucha gente pensara.. ¿Pero de que fidelidad estás hablando?. Madura.. Adáptate y disfruta de los beneficios del presente. Pero no amigos, no van así las cosas. la honestidad va con uno mismo, los principios y valores no se aplican de cara a los demás. Se aplican con uno mismo, para ser fiel a uno mismo, y ser leal a uno mismo. Lo contrario, es precisamente ser de "plástico".. una figura que todos miran y todos colocan en la estantería de su habitación, pero que no tiene trasfondo, lo contrario es simplemente transformarse en un producto de consumo.



